HERENCIA

Como un aguijón de podredumbre que rezuma,

me acompaña el gen.

No lo quiero, no lo he pedido,

su hedor me hace sombra, me asusta.

Lléname de nada, de lo nuevo.

Límpiame el veneno de lo no dicho,

de lo que no es.

No puedo, me anula, me come,

y ahí la perpetuidad del nombre,

de ahí no se escapa.

El honor hipócrita salta de una esquina a otra,

golpea mi rostro inocente.

Pero aquí sigo,

aguanto,

os espero.

El tiempo es democrático, implacable

y yo

                                             os espero.

10/03/2008 15:06

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]